Luego de mucho tiempo, me doy un tiempo para escribir y qué mejor que hablar sobre la "belleza". Esa cosa tan linda que ha inspirado a tant@s artistas, pintor@s, escritor@s, etcétera... Sin embargo, este concepto ha venido siendo distorsionado hace algunos años.
El patrón de belleza actual, obliga a las personas a estar o ser de una determinada manera, y somos nuevamente, las mujeres, las más vulnerables a esta exigencia, porque claro ya lo dice el viejo refrán... "El hombre es como el oso, mientras más feo más hermoso", en cambio, la belleza es una "cualidad" muy preciada en las mujeres, pues "la mujer es bella por naturaleza", entonces, como TIENES QUE estar acorde con la naturaleza, porque sino eres un bicho raro, entonces tienes que encuadrar (como sea) en ese patrón de belleza que la sociedad te impone.
Una de las características más resaltantes de este patrón de belleza actual es que hay que ser flaca, pero no cualquier flaca, sino escuálida, basta ver a las modelos y a las actrices. Todo eso genera una de las enfermedades más peligrosas: La anorexia y la bulimia, que, puede llevar a sus víctimas, incluso a la muerte.
El fortísimo mandato social que tenemos las mujeres de ser bellas, nos empuja a hacer casi lo imposible por encuadrar en ese patrón, incluso a dejar de comer, o devolver lo que comes, incluso a costa de tu salud... o de tu vida..
Pensemos un poco no sólo el cambio de patrones que necesitamos, sino que somos bellas según cómo nos sintamos, la belleza es algo subjetivo, no importa el tamaño o la contextura, sino depende de cómo se sienta cada una.